La muerte y yo
Nunca te tuve miedo, de que vengas a buscarme, nunca lo pensé así con tanto peso. Creo que siempre te consideré lejana. No formaste parte de mi vida hasta mis 18 años, en los que te llevaste a mi tío preferido!. Lobito le decían, yo le decía tío negro.
El tío siempre me recibía con alegría. Yo siempre les decía que me adopten, y no lo hicieron legalmente, pero si me adoptaban los fines de semana. Con mi tío, tía y mis dos primas, conocí la Religión adventista, una más de tantos cultos que la vida me presentó.
Los sábados son domingos y los domingos son lunes
Viernes al caer el sol, se ora
Sábados al asomarse el sol se va a misa, y a la escuela sabática.
Los fieles se bautizan en la adolescencia, pero unos años antes comulgan.
La comunión es una especie de galletita de agua, y un vasito de jugo de uva
Se comulga tanto el “pan” como el “vino”.
Solo se cree en Dios, ni virgen, ni santos
No hay altar ni imágenes
El pastor se casa y tiene hijos, ser pastor es un trabajo.
y el último dato, los fieles no comen cordero, ni cualquier animal que tenga las pezuñas de una manera que no recuerdo bien.
Mi tío estaba internado en un sanatorio muy popular cuando lo llevaste. La última vez que lo vi, no tenía cara de dolor, ni sufrimiento. Intentaba hablar lo más que podía, hasta me regaló una risa. Lo fuiste llevando de a partes, porque poco a poco, fueron muriendo partes de su cuerpo físico. Se la hiciste difícil a los médicos, se puso a prueba todo el sanatorio buscando qué tenía, y no lo encontraron hasta después de que lo pasaras a buscar.
Te agradezco que no hayas condimentado con dolor su agonía, él simplemente se fué durmiendo poco a poco.
Ya era grande la última vez que lo vi pero al verlo me hice chiquita de nuevo, puede que haya vuelto inconscientemente a mi infancia donde fui feliz en los momentos que compartimos. Con el tío conocí un lugar hermoso, con una cascada que al romper en las piedras parece un jacuzzi, y cada vez que voy a ese lugar lo recuerdo.
No hay un lugar donde llorarlo, o recordarlo, porque él está en todas partes, no sólo porque sus cenizas fueron por ahí viajando, si no porque todos los muertos por más lugar que tengan, siguen estando en todas partes, su Alma es libre, los lugares en los que creemos que están, sólo son para que podamos sentirlos físicamente vivos nosotros.
Estoy feliz de que el tío esté realmente libre, quiero que mi papá también lo esté, pero a eso ya llegaremos.
En tu loteria al tio negro le tocó una enfermedad muy rara que le pasa a una en un millón de personas.
Gracias por no haber condimentado con dolor su agonía, gracias por llevarlo después de mostrarme un lugar hermoso, después de mirar el mundial del 2010, después de festejar sus 70 a toda máquina, después de sonreirme, una última vez.
Hola mi vida
Hola tío, ¿cómo estás? (no sabia que preguntar en ese momento era niña)
Bien, yo estoy muy bien, no saben que tengo pero a mi no me duele nada.
Y veo que estás como un rey si están haciendo todo por vos
(Se ríe)
Cosas pequeñas se hacen grandes cuando alguien se va.
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